... el chardonnay de Latitud 33 de la Bodega Chandon. Como hay un poco de solcito me dieron ganas de un blanquito -que además usé para cocinar un "risoto" como dirían los cocineros de alta alcurnia- y la verdad es que este chardonnay está bueno porque resulta una buena compañía para las comidas de todos los días.
Tiene una acidez media, no es nada agresivo a boca, se advierte un poco más frutal de lo que, comúnmente, suelen ser los vinos elaborados con esta uva. Pero, la verdad es que, dentro de la gama de precios que se mueve, por encima de los $12, está bien.
Es un vino que puede acompañar diversas comidas de todos los días: milanesas, tartas, pastas, carnes sin mucha grasa ni picante, y verduras preparadas de distintas formas. Tiene 13% de graduación alcohólica, así que hay que tomarlo con cuidado.
Como siempre, recordá que si tomaste, no manejes, que lo haga otro que no haya tomado. Si no, pedí un remise o un taxi, o quedate el tiempo necesario en el lugar en que te encuentres hasta que hayan pasado los efectos del alcohol. Recordá que lo divertido del vino es disfrutarlo, pero para que eso pase hay que aprender a disfrutar de la vida. Que una cosa no te impida la otra.
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El vino argentino de este viernes es ...
Hoy es viernes ... día del vino argentino
Llegamos al último día hábil de la semana (o cuasi último para muchos mortales) y es tiempo de recomendarles un vino argentino, de esos que quedan en la memoria para siempre.
Y disculpen, pero nuevamente caí en las garras de un blanco. El otoño seco de Buenos Aires me recuerda al encantador otoño de mi Mendoza, donde el solcito te acaricia todas las tardes ... momento en que siempre es bueno tener un vinito a mano. Esta vez cayó un chardonnay sanjuanino que bien vale anotar porque es un vino que ronda los $10, así que lo podés tener en tu bodeguita para tomarlo en cualquier ocasión.
El vino en cuestión es el Ampakama Chardonnay 2007 de la bodega Casa Montes. Un blanco súper frutal, con baja acidez, y que permanece un buen rato en la boca. Cuando olés sus aromas vas a recordar la banana madura, rica, y seguramente se te vengan a tu memoria otras frutas, que conozcas bien producto de tu experiencia.
Hay que tomarlo frío (en la etiqueta se recomiendan 10º) y con cuidado porque, pese a ser blanco, tiene 13,9% de gradación alcohólica, es decir, pega. Y al ser tan frutal no te das cuenta. Es uno de esos vinos que yo llamo "peligrosos" porque lo tomás como si nada pasase y, en verdad, el alcohol se sube a la cabeza como cualquier otra bebida.
Con este Ampakama (que quiere decir, en voz huarpe -la tribu más importante que habitó Cuyo- "tierra sin nombre" o "tierra sin dueño") acompañé unos fideos tirabuzón con salsa de crema y jamón, un pan de carne y un pollo al horno, y en todos los casos se destacaron los sabores de la comida, aún en el caso de la carne que estaba bien sazonada pero no repicante. El vino se la bancó bárbaro en todos los casos. Imagino que sucedería lo mismo con las minutas de todos los días o con algún otro plato más elaborado que no se exceda en grasas o condimentos que maten el sabor del vino.
La recomendación de hoy es doble porque, cada vez que comprás una botella de este producto, ayudás a la iniciativa Help People´s Future, orientada a sacar a los chicos de la calle y mantenerlos en el sistema educativo. Es una movida que Casa Montes realiza junto a Gustoworld, un importador de bebidas internacional.
Este Ampakama ha sido el vino recomendado de este viernes. Como siempre, si tomaste, no manejes, que lo haga otro que no haya tomado. Si no, tomate un remise o quedate el tiempo necesario en el lugar en que te encuentres hasta que hayan pasado los efectos del alcohol. Recordá que lo divertido del vino es disfrutarlo, pero para que eso pase hay que aprender a disfrutar la vida. Que una cosa no te impida la otra.
El vinito de la semana
Y en esta oportunidad vamos a darle el changüi positivo a otro blanco. Sí, la verdad es que para esta época, donde el calorcito todavía pega, hay que tener un blanco siempre en la heladera, que se puede tomar fresquito y acompañar distintas cosas.
Y para cumplir con este humilde precepto me tomo el atrevimiento de recomendar un chardonnay de Estancia Mendoza, cosecha 2007. Es un blanco que va bien con cualquier comida cotidiana, a saber: pizza, milanesas, humita, puchero, pastas, pollo y demás minutas caseras.
Lo atractivo de este chardonnay es que tiene baja acidez, y sus aromas son frutales, lo que deja que puedas tomarte una copita a la tardecita, mientras baja el sol y mirás las flores de tu jardín o de tu balcón (me salió en versito).
En serio, el blanquito está bueno. Estancia Mendoza es una marca de Fe.Co.Vit.A, la Federación de Cooperativas Vitivinícolas de la Argentina, en otras palabras, la mayor bodega del país, que elabora, por ejemplo, el tradicional vino Toro. El precio ronda entre los $8 y los $10, según la zona en que se encuentre el comercio que lo ofrece. Es una marca difícil de conseguir en la Capital, como gran parte de las etiquetas de Fe.Co.Vit.A. En el resto del país no hay inconvenientes en comprar las marcas de esta bodega.
Así que aprovechá los últimos días de calor y probá este blanquito. Ya vendrá el fresquito y ahí estaremos con todas las posibilidades que nos ofrece el mundo de los tintos argentinos.
